Para el viaje a Incahuasi nos pidieron 50 soles para la movilidad y el almuerzo. Para ello, nos dieron un comunicado informándonos acerca del viaje que era parte de nuestro proyecto anterior Recicla para abrigar.
El sábado 3 de diciembre se realizó el viaje, por lo cual estuvimos a las 5 a.m en el colegio ya que era el punto de partida. Cuando llegué al colegio habían cajas que aún no estaban embaladas ni los regalos en las cajas, por lo que todos nos pusimos a terminar de envolver las cosas que aún faltaban. Partimos del colegio alrededor de las 6:30 a.m hacia Uyurpampa lo cual eran cuatro horas y media aproximadamente.
En Uyurpampa, nos la combi se estacionó al frente de un parque ya que tuvimos que esperar a dos monjas que se le entregaron dos cajas de panetones.
Después, nos dirigimos a Amusuy donde estaban los niños. Cuando llegamos tuvimos que esperar un buen rato a los otros papás que también fueron llevando las cosas debido a que los habíamos perdido mucho antes de llegar a Uyurpampa.
Al bajar de la combi, comenzamos a llevar las cosas hacia el lugar donde ibamos a hacer la chocolatada, más tarde llegaron los papás con el resto de cosas. Cuando estuvimos en el lugar con todas las cosas, nos pusimos a ordenar antes como buscar los polos con los busos y los poníamos en bolsa cada par según la talla. Otros colocaron en bolsas el arroz, inflaron globos, y separamos las cosas según los panetones, juguetes, la ropa, el resto de víveres y sorpresas.
Cuando comenzó el show, los niños se pusieron adelante para bailar todos y después 6 niños jugaron a envolverse en papel higiénico en el cual se premiaron a los niños que ganaron. Continuamos bailando, y cogimos a un grupo de cinco o seis niños cada uno de nosotros para bailar con ellos y serían parte de nuestro equipo. Posteriormente, cada uno sentó a los niños que tenía para darles panetón y leche chocolatada, además comenzamos a hablar con ellos preguntándoles sus nombres y otras cosas, también se les entregó un papelito ya que iba a ver un sorteo donde había dos papeles que estaba dibujado una canasta y otros dos papeles que decía toalla, así que era suerte quienes se lo ganaran.
Al terminar de comer, los niños hicieron una fila con la persona que estaba a su cargo,para irnos al otro ambiente donde se les iba a entregar su bolsa de arroz, un juguete y la ropa . Cuando se les entregó el juguete, recuerdo que todos los niños que tenía a cargo querían un carro, pero a uno le tocó un Max Steel el cual intercambió con otro niño del mismo grupo por un carro. Al bajar, todos los niños abrieron sus regalos y comenzaron a jugar con ellos, recuerdo que a otro niño le había tocado un carro control remoto y el resto de chicos querían lo mismo.
Al mismo tiempo que abrían sus regalos, Papá Noel entregaba unos barquitos de la esperanza y otra persona repartía los globos.
Después, que se le hayan entregado a todos los niños los regalos y la ropa. Todos hicimos un círculo debido a que les entregamos su caja de sorpresa y la líder de ecoagustino explicó el motivo por el cual estábamos allí y todo lo que hicimos por ellos.De pronto comenzó a llover, y nos despedimos de todos los niños, cuando me dirigía a la combi a un niño por correr se le cayó su sorpresa y le ayudé a recoger las golosinas, y su mamá estuvo agradecida.
En el regreso, aún nos quedaban algunas cosas por dar y no podíamos regresar con todo es por eso que en el camino repartimos todo a las personas que encontrábamos, y de esa manera repartimos todo antes de llegar a Ferreñafe.
En Ferreñafe, nos fuimos a comer Pollo a la brasa debido a que no habíamos almorzado y posteriormente nos dirigimos a Chiclayo, donde nuestros papás nos iban a recoger en la Plazuela Elías Aguirre.
Reflexión:
Esta fue una gran experiencia, porque compartí un lindo momento con los niños y la emoción de todos ellos fue algo inolvidable, llevarles alegría fue lo mejor que pude hacer un sábado la cual fue una decisión que lo pensé mucho debido a que me tenía que levantar a las 4:00 a.m; sin embargo decidí ir a esta experiencia porque las consecuencias serían satisfactorias al ver la sonrisa de un niño durante la chocolatada (resultado 7). Aprendí que siempre hay personas que nos necesitan y que tenemos que estar a disposición de ellos. Me dio un poco de tristeza ver el rostro de los niños con heridas a causa del frío que hacía, ya que sin importar que había sol corría un aire fuerte.
Lo mejor fue verlos abriendo sus regalos y estaban contentos con lo que les habíamos llevado, y lo que sé ahora de ellos es que a todos les gusta bailar y siempre estaban a disposición de jugar.
Ahora comprendo lo importante que fue mi primer proyecto el cual le puse mucho esfuerzo para poder obtener esta gran satisfacción al ver la alegría de todos los niños cuando llegamos a compartir un gran momento con ellos.
Fue inolvidable, que algún día lo volveré a hacer. Y no olvidaré a los niños que estuvieron en mi equipo los cuales fueron seis y compartir ese momento con ellos fue lo mejor por lo cual siempre los recordaré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario