¿Cómo una actividad
diferente puede cambiar el estado de ánimo de un niño?
En esta sesión nos reunimos en sala SUM, lo primero que
hicimos fue rezar y una compañera voluntaria dirigió la oración, posteriormente
la miss pidió a un integrante de cada equipo que nos contara sobre el avance de
proyectos y además nos dijo que un profesor externo que había llegado de visita
iría con nosotros al hospital; nuestro equipo contó que para esta sesión
jugaríamos charadas, cuando todos terminaron de contarnos lo que hacían nos
dirigimos a nuestros lugares de ejecución.
Como nosotros nos transportamos con los de refugio animal a
ellos en esta ocasión se tenían que ir a Pimentel así que a ellos los dejamos
primero y para ello la combi dio como tres vueltas porque no daba con el lugar;
luego que las dejamos nos dirigimos al hospital Regional para llevar acabo
nuestro proyecto CAS.
En la puerta principal de hospital nos pusimos los
guardapolvos, las narices y los fotochecks; cuando ya estábamos en la zona de
Pediatría contamos las habitaciones ocupadas para poder distribuirnos, en este
caso hubo un grupo de tres y otro de cuatro, nos dividimos las cartillas de las
charadas donde estaban escritas películas de Disney las cuales teníamos que
actuar posteriormente al azar.
Nosotros entramos a la primera habitación donde habían puros
bebés, es por ello que como no podíamos jugar charadas con ellos solo rezamos
la oración impresa junto a las madres de familia para pedir por la pronta
recuperación de esos niños y que les den la fortalece de seguir adelante ya que
rezar es una forma de encomendar nuestras vidas al señor. La siguiente
habitación a la que fuimos también eran dos niños pequeños así que hicimos lo mismo que la habitación
pero adicionalmente le regalamos las hojas con dibujos y unas crayolas para que
lo utilizaran más tarde.

A la otra habitación a la que fuimos había un bebé y un niño
14 años, primero nos acercamos al bebé pero como éramos cuatro la asesora envió
a dos con el niño, es por ello que junto a un compañero le explicamos a la mamá
del bebé sobre nuestro proyecto, rezamos la oración y le hicimos preguntas
sobre la salud de su bebito y antes de retirarnos le dimos palabras de ánimo.
Cuando de terminamos de hablar con la mamá del bebito, mis otros dos compañeros
seguían jugando charadas así que nosotros nos unimos al juego, entre los cuales
comenzamos a actuar como la caperucita roja, la cenicienta, cars, la bella
durmiente y Aladino, en ocasiones le dábamos una pista para que pudieran dar con
la acción emitida ya que era complicado actuar a veces, el niño se pudo
entretener por un rato ya que la misma actuación daba risa y no solo él se reía
sino también su papá y su hermano; al terminar de jugar charadas le dimos al
niño a escoger algunos dibujos para que pintara en ese momento y le alcanzamos
el tarro con los colores y plumones, antes de retirarnos le regalamos un
paquete de crayolas para que pudiera continuar pintando ya que nosotros
teníamos que visitar a otros pacientes.

La otra habitación a la que fuimos habían dos niños, primero
nos fuimos al niño de al fondo y nos presentamos; íbamos a empezar con el juego
cuando la mis nos divide de nuevo de dos y dos para los dos niños que estaban
ahí; junto a otro compañero nos enviaron al niño que estaba al costado y la
asesora nos contó su situación ya que tenía parálisis cerebral y lo primero que
hicimos fue saludarlo y presentarnos con él, en un momento fue complicado saber
lo que debíamos hacer y nos quedamos inmóviles por ello la miss nos dijo que le
contáramos un cuento porque él si nos escucha, es por ello que tuvimos que ir a
pedir el libro de cuentos y mientras que le contábamos el cuento íbamos bajando
la voz ya que el niño se estaba quedando dormido y eso es lo que pasó al final;
es por ello que solo nos despedimos de sus padres.
En la última habitación a la que fui se encontraba una niña
de nueve años quien era en un primer lugar tímida porque no quería jugar
charadas con nosotros y le preguntamos si es que pintar y nos dijo que sí, es
por ello que le busqué dibujos bonitos de princesas ya que le gustaba mucho y
le sacamos el tarro para que empezara a pintar, nuestra líder le regaló dos
paquetes de crayolas antes que se retirara y continuó pintando, mientras que
pintaba le preguntaba algunas cosas a Abigail como lo que le había sucedido, el
tiempo que estaba ahí, en qué año estaba, entre otras cosas; también comencé a
pintar con ella su dibujo.
Después de un rato, todo el grupo llegó a la
habitación de Abigail y ella se encontraba pintando; pero creo que se había cansado de pintar y ahora
sí quería jugar así que empezamos a jugar charadas todos, ella escogía una
cartilla sin verla y cada uno presente en la habitación participamos en la
charadas como nosotros, la asesora, su tío que estaba presente y posteriormente
su mamá llegó y de igual manera participó, lo que actuamos fue caperucita roja,
buscando a Memo, Rapunzel, Tarzán, la cenicienta, la bella durmiente, Monsters
INC; mientras que actuábamos la mamá de Abigail filmaba todo el juego de
Charadas ya que fue muy divertido para todos y esa alegría y risa que tuvo la
niña con el juego fue muy satisfactorio.
Reflexión:
Esta sesión todos nos divertimos mucho con el juego de las
charadas, además tener alternativas presentes siempre es bueno porque no
sabemos frente a qué situación el niño pueda estar en disponibilidad para hacer
lo programado así que los dibujos y los cuentos son importantes al mismo tiempo
y nos pueden servir siempre y una vez más con esta sesión se demuestra.
Pude aprender muchas
cosas y entender aún más la realidad de cada persona internada ya que es
complicado estar allí y al mismo tiempo es aburrido, todo eso lo sé porque
alguna vez estuve en esa situación, ver la alegría en cada niño con nuestra
presencia y con las actividades que llevamos es una forma de llevar a cabo
nuestra risoterapia que en esta sesión se mostró muy bien la técnica ya que con
el juego de las charadas no solo los niños pudieron reírse sino también su
familia presente, de esa manera pudieron despejar su preocupaciones y
divertirse un poco.
El trabajo en equipo en esta sesión fue un éxito ya que el
juego de las charadas se hizo en parejas y cada uno de repente desarrollo una
habilidad nueva como es de simular una actuación de una película, el cual en
ocasiones puede ser difícil; sin embargo todos dimos lo mejor de nosotros y la
actividad planeada como resultado fue un logro como equipo de Operación
Sonrisas.










