viernes, 29 de septiembre de 2017

Semana 47

¿Cómo una actividad diferente puede cambiar el estado de ánimo de un niño?

En esta sesión nos reunimos en sala SUM, lo primero que hicimos fue rezar y una compañera voluntaria dirigió la oración, posteriormente la miss pidió a un integrante de cada equipo que nos contara sobre el avance de proyectos y además nos dijo que un profesor externo que había llegado de visita iría con nosotros al hospital; nuestro equipo contó que para esta sesión jugaríamos charadas, cuando todos terminaron de contarnos lo que hacían nos dirigimos a nuestros lugares de ejecución.
Como nosotros nos transportamos con los de refugio animal a ellos en esta ocasión se tenían que ir a Pimentel así que a ellos los dejamos primero y para ello la combi dio como tres vueltas porque no daba con el lugar; luego que las dejamos nos dirigimos al hospital Regional para llevar acabo nuestro proyecto CAS.
En la puerta principal de hospital nos pusimos los guardapolvos, las narices y los fotochecks; cuando ya estábamos en la zona de Pediatría contamos las habitaciones ocupadas para poder distribuirnos, en este caso hubo un grupo de tres y otro de cuatro, nos dividimos las cartillas de las charadas donde estaban escritas películas de Disney las cuales teníamos que actuar posteriormente al azar.
Nosotros entramos a la primera habitación donde habían puros bebés, es por ello que como no podíamos jugar charadas con ellos solo rezamos la oración impresa junto a las madres de familia para pedir por la pronta recuperación de esos niños y que les den la fortalece de seguir adelante ya que rezar es una forma de encomendar nuestras vidas al señor. La siguiente habitación a la que fuimos también eran dos niños pequeños  así que hicimos lo mismo que la habitación pero adicionalmente le regalamos las hojas con dibujos y unas crayolas para que lo utilizaran más tarde.

A la otra habitación a la que fuimos había un bebé y un niño 14 años, primero nos acercamos al bebé pero como éramos cuatro la asesora envió a dos con el niño, es por ello que junto a un compañero le explicamos a la mamá del bebé sobre nuestro proyecto, rezamos la oración y le hicimos preguntas sobre la salud de su bebito y antes de retirarnos le dimos palabras de ánimo. Cuando de terminamos de hablar con la mamá del bebito, mis otros dos compañeros seguían jugando charadas así que nosotros nos unimos al juego, entre los cuales comenzamos a actuar como la caperucita roja, la cenicienta, cars, la bella durmiente y Aladino, en ocasiones le dábamos una pista para que pudieran dar con la acción emitida ya que era complicado actuar a veces, el niño se pudo entretener por un rato ya que la misma actuación daba risa y no solo él se reía sino también su papá y su hermano; al terminar de jugar charadas le dimos al niño a escoger algunos dibujos para que pintara en ese momento y le alcanzamos el tarro con los colores y plumones, antes de retirarnos le regalamos un paquete de crayolas para que pudiera continuar pintando ya que nosotros teníamos que visitar a otros pacientes.

La otra habitación a la que fuimos habían dos niños, primero nos fuimos al niño de al fondo y nos presentamos; íbamos a empezar con el juego cuando la mis nos divide de nuevo de dos y dos para los dos niños que estaban ahí; junto a otro compañero nos enviaron al niño que estaba al costado y la asesora nos contó su situación ya que tenía parálisis cerebral y lo primero que hicimos fue saludarlo y presentarnos con él, en un momento fue complicado saber lo que debíamos hacer y nos quedamos inmóviles por ello la miss nos dijo que le contáramos un cuento porque él si nos escucha, es por ello que tuvimos que ir a pedir el libro de cuentos y mientras que le contábamos el cuento íbamos bajando la voz ya que el niño se estaba quedando dormido y eso es lo que pasó al final; es por ello que solo nos despedimos de sus padres.
En la última habitación a la que fui se encontraba una niña de nueve años quien era en un primer lugar tímida porque no quería jugar charadas con nosotros y le preguntamos si es que pintar y nos dijo que sí, es por ello que le busqué dibujos bonitos de princesas ya que le gustaba mucho y le sacamos el tarro para que empezara a pintar, nuestra líder le regaló dos paquetes de crayolas antes que se retirara y continuó pintando, mientras que pintaba le preguntaba algunas cosas a Abigail como lo que le había sucedido, el tiempo que estaba ahí, en qué año estaba, entre otras cosas; también comencé a pintar con ella su dibujo.
Después de un rato, todo el grupo llegó a la habitación de Abigail y ella se encontraba pintando; pero  creo que se había cansado de pintar y ahora sí quería jugar así que empezamos a jugar charadas todos, ella escogía una cartilla sin verla y cada uno presente en la habitación participamos en la charadas como nosotros, la asesora, su tío que estaba presente y posteriormente su mamá llegó y de igual manera participó, lo que actuamos fue caperucita roja, buscando a Memo, Rapunzel, Tarzán, la cenicienta, la bella durmiente, Monsters INC; mientras que actuábamos la mamá de Abigail filmaba todo el juego de Charadas ya que fue muy divertido para todos y esa alegría y risa que tuvo la niña con el juego fue muy satisfactorio.

Reflexión:

Esta sesión todos nos divertimos mucho con el juego de las charadas, además tener alternativas presentes siempre es bueno porque no sabemos frente a qué situación el niño pueda estar en disponibilidad para hacer lo programado así que los dibujos y los cuentos son importantes al mismo tiempo y nos pueden servir siempre y una vez más con esta sesión se demuestra.
 Pude aprender muchas cosas y entender aún más la realidad de cada persona internada ya que es complicado estar allí y al mismo tiempo es aburrido, todo eso lo sé porque alguna vez estuve en esa situación, ver la alegría en cada niño con nuestra presencia y con las actividades que llevamos es una forma de llevar a cabo nuestra risoterapia que en esta sesión se mostró muy bien la técnica ya que con el juego de las charadas no solo los niños pudieron reírse sino también su familia presente, de esa manera pudieron despejar su preocupaciones y divertirse un poco.

El trabajo en equipo en esta sesión fue un éxito ya que el juego de las charadas se hizo en parejas y cada uno de repente desarrollo una habilidad nueva como es de simular una actuación de una película, el cual en ocasiones puede ser difícil; sin embargo todos dimos lo mejor de nosotros y la actividad planeada como resultado fue un logro como equipo de Operación Sonrisas.

viernes, 22 de septiembre de 2017

viernes, 15 de septiembre de 2017

Semana 45

¿Cómo los juegos de mesa puede cambiar la actitud de un niño?

En la siguiente sesión nos reunimos en nuestro salón de clases y comenzamos con la oración encomendando nuestros trabajos al señor. Posteriormente, la miss dio algunas instrucciones entre ellas nos comentó que la próxima semana no tendríamos CAS por el día de la juventud y que ella tenía una reunión; cuando la coordinadora terminó de hablar cada equipo se dirigió a sus lugares de ejecución.
Cuando llegamos a la puerta del hospital nos pusimos los guardapolvos y las narices, en esta sesión habíamos llevado juegos de mesa como UNO y JENGA junto a los materiales que habían sobrado de la sesión anterior.
Al llegar al área de pediatría, lo primero que hicimos fue contar las habitaciones para saber más o menos a cuales entraríamos; al estar en el pasadizo el último niño que habíamos visitado la semana pasada se encontraba en la puerta de su habitación ya que estaba esperando que le den de alta, es por ello que antes de irse un grupo se dirigió a su habitación con el play debido a que mi compañero cumplió con lo que le había prometido al niño.
 El equipo donde yo estaba nos dirigimos a la primera habitación donde se encontraba Rosita aún quien estuvo hace dos semanas con nosotros y un niño nuevo que había llegado dos días anteriores a quien nos teníamos que presentar con su mamá, como en esta sesión eran los juegos de mesa, jugamos con ellos UNO donde el niño jugó con su mamá debido a que no se podía parar, Rosita y los tres miembros del equipo jugamos, antes de empezar la partida les explicamos en qué consistía el juego y las reglas para que pudieran ganar, estuvimos un buen rato jugando y la primera que ganó fue Rosita, el segundo un compañero y tuvimos que hacer una parada al juego ya que el niño se sentía mal así que preferimos retirarnos; pero antes de eso les dimos las hojas con diseños y las crayolas para que continuaran distrayéndose un rato. 
Nos dirigimos a la siguiente habitación donde había un niño de 3 años, nos presentamos con su mamá y le explicamos nuestro proyecto, rezamos con ellos la oración que llevamos, le preguntamos qué le había sucedido a su niño y lo que le dijo el doctor, como era muy pequeño el niño no podía jugar con nosotros es por ello que le dejamos unas hojitas con dibujos para que su niño pintara con sus crayolas; nos fuimos a la otra habitación donde había un bebito y una niña donde primero nos dirigimos al bebito, nos presentamos con su mamá y oramos con ella, le preguntamos lo que tenía su niñito y cuánto tiempo estaba en el hospital, entre otras preguntas; después, nos dirigimos a la niña que estaba al costado, ella no quería ni jugar ni pintar con nosotros y se veía desanimada, su mamá se fue un rato y la niña se quedó con nosotros, como su mamá le había dado unos carmines para que juegue, nuestra asesora como hace bonitas trenzas le hizo dos trencitas a la niña, antes de irnos le dimos hojas con dibujos a su mamá con crayolas para que su niña pintara más tarde. 
A la última habitación que fuimos había un bebito y un niño grande, el bebé estaba durmiendo junto con su mamá así que jugamos con el niño grande, como él no se podía pararse formamos dos equipos para jugar JENGA, yo formé equipo con él y mis otros dos compañeros formaron el otro equipo, el niño me decía que pieza quitar y yo lo hacía y se la daba, así seguimos jugando hasta que alguien tirara la torre de bloques, el juego se centraba en concentración, delicadeza e ingenio para sacar cada pieza, al final nosotros ganamos ya que el otro equipo derrumbó la torre.
Antes de irnos, nos encontramos al niño que había estado la semana pasada y que estaba a punto de irse así que nos despedimos de él, y una compañera le cogió los cachetes y gritó porque le habían sacado un diente; y Rosita nos hojas pidió más hojas para pintar.

Reflexión:

En esta sesión nos dimos cuenta que los que estaban la semana pasada nos esperaban con alegría, además que los juegos de mesa pueden mantener activos a los niños y es una manera de distracción de sus problemas, cada uno en ese día aprendió a ganar y perder de manera li

mpia, además pudimos aprender juegos nuevos que de repente algunos ni si quiero lo habían jugado anteriormente, donde un elemento fundamental en JENGA en este caso fue el trabajo en equipo ya que si se hace de la mejor manera puedes tener buenos resultados como ganar; esta sesión CAS fue muy buena ya que lo planificado tuvo éxito en los niños, además de entregar el material pasado que también los entretiene.
La planificación para esta sesión fue muy buena ya que cada uno llevó lo que había quedado como los juegos de mesa y se cumplió con todo, en especial los niños se pudieron quedar con una sonrisa y una alegría en cada partida. Incluyendo, que las promesas siempre se van a cumplir como en este caso con ese niño ya que se le llevó el play y pudo tener un rato de diversión antes de irse a casa.
Cada niño puede tener una reacción diferente al momento de visitar a cada uno, es por ello que tenemos que estar preparados si quieren o no jugar con nosotros ya que debemos respetar su decisión  y darles una alternativa como pintar; además, si son más pequeños soló hablamos con su mamá y si ya pintan les regalamos las crayolas con hojas.

La oración siempre está presente ya que es un modo de aprender de pedir por la salud de cada niño y de fortaleza a cada padre para superar las dificultades que se pueden presentar en la vida, además orar nos ayuda a entender las situaciones que estamos pasando y de una manera nos permite pensar en positivo y nos da las fuerzas para seguir adelante y luchar.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Semana 44

¿Cómo pintar un dibujo o contar un cuento puede cambiar el estado de ánimo de una persona?

Nos reunimos en sala SUM como en todas las sesiones y empezamos con una oración, posteriormente nuestra coordinadora de CAS nos dio algunas instrucciones antes de dirigirnos cada uno a nuestros lugares de ejecución de proyectos.
En esta sesión tuvimos que tener material preparado como las hojas con diferentes dibujos para los niños, crayolas para regalarles, unos depósitos para colocar colores, crayolas, plumones para que los niños puedan pintar mientras que estamos con ellos.
Cuando llegamos al hospital lo primero que hicimos fue colocarnos los guardapolvos y contar las habitaciones ocupadas para distribuirnos, como en esta sesión solo habían seis integrantes nos distribuimos tres y tres, el primer equipo entró a la primera habitación, nosotros teníamos que entrar a la siguiente pero estaba cerrada; así que continuamos y la habitación a la cual entramos eran bebitos así que en primer lugar nos presentamos a sus padres, comunicándoles sobre nuestro proyecto y les hicimos como preguntas como qué tiempo tenían en el hospital y qué tenían sus hijos, como los bebés no pueden pintar solo rezamos una oración que habíamos llevado pidiéndole por la pronta recuperación de su niño, por ello les entregamos las oraciones para que continuaran pidiéndole a Dios por la recuperación de sus hijos y que nunca pierdan las esperanzas. Cuando terminamos con esa habitación nos dirigimos a otra donde había un niño de 2 años, por ello nos presentamos con su madre, oramos por la salud de su hijo y le hicimos las mismas preguntas que a los anteriores padres, como era un niño más grande le peguntamos a su mamá si ya pintaba y nos contestó que sí, por eso le regalamos un paquetito de crayolas y le dimos unas hojitas para que pudiera pintar y como iban a revisar el doctor al niño nos tuvimos que retirar. 
En la siguiente habitación a la que fuimos encontramos a la misma niña que se había fracturado el brazo y nos volvimos a presentar, ella se encontraba mucho mejor a lo que había estado la semana pasada, en un primer instante le contamos un cuento entre los tres y cuando terminamos le hicimos preguntas sobre él como cuáles eran los personajes, el mensaje que daba el cuanto y nosotros mismos también dimos un pequeña reflexión sobre la historia, luego le preguntamos si quería pintar y nos dijo que sí; entonces jalamos la mesita que había en la habitación hasta su camilla, sacamos el depósito con todos los colores, crayolas y plumones, le mostramos algunos dibujos para que ella escogiera y comenzó a pintar mientras pintaba la niña conversábamos con ella, y antes de irnos le regalamos algunos dibujos con crayolas para que se despeje un rato mientras se encontraba en el hospital.
Cuando pensábamos que habíamos acabado nos dirigimos a las primeras habitaciones, y nos dimos cuenta que la puerta que había estado cerrada anteriormente, estaba abierta y se encontraba un niño de 11 años, por ello le preguntamos a su mamá si nuestros compañeros ya habían ingresado y nos contestó que no, es por ello que ingresamos y nos presentamos, le comunicamos sobre nuestro proyecto y conversamos con la señora, ella nos comentó que su hijo mucho se enfermaba y que faltaba mucho a clases por ello su hijo repitió el año dos veces contando este año, el niño en un comienzo no hablaba mucho y le mostramos algunos dibujos para que escogiera cuál quisiera pintar así que volvimos a sacar el depósito con los colores y se lo prestamos mientras que el pintaba le hacíamos algunas preguntas que en ocasiones no nos quería responder, pero al final nos comenzó a hablar y le preguntamos qué le gustaría que le trajéramos para que se sintiera mejor y nos comentó que le gustaba jugar play por ello, un compañero le prometió si es que continuaba la próxima semana él traería su play así que fue a sacar permiso para que lo pudiera ingresar en la próxima sesión, mientras tanto el niño había dejado de pintar ya que el mismo compañero que le hizo una promesa le prestó su celular para que jugara su videojuego favorito, antes de irnos le dejamos unos cinco dibujos y las crayolas ya que nos dimos cuenta que le encanta pintar y que lo hacía bien. Con este último niño terminamos la sesión de ese día, todos compartiendo un momento con ese niño.

Reflexión:

Como en cada sesión uno aprende cosas nuevas, ya que podemos ver distintas realidades donde algunos pacientes de la semana anterior ya no estaban mientras que otros continuaban. Desde el momento de ingresar a una habitación no sabemos exactamente si el niño puede hacer la actividad que planeamos ya que en el hospital podemos encontrar todo tipo de enfermedades, también si eran muy pequeños solo hablábamos con los padres y orábamos con ellos, la oración para mí se ha vuelto un medio de reflexión ya que cada palabra que está escrita en la oración selecciona de una manera te da ánimos de continuar y afrontar las dificultades, es un modo de fortaleza para esos padres que sufren al ver a sus hijos así aunque no lo expresen y esas palabras que podemos transmitir son de aliento para una lucha de cada día.

Además, nos dimos cuenta de cómo una acción y decisión puede cambiar el ánimo de un niño ya que el último niño a quien todos terminamos visitando, nos dimos cuenta del gran cambio que dio en minutos ya que en un comienzo nos hablaba muy poco y terminó hablándonos de manera contento, ya que quería que le dejáramos más dibujos pero también al estar jugando su videojuego favorito se alegró bastante y su actitud cambió. Cada paciente a los cuales visitamos reacciona de manera diferente y siempre buscamos que antes de irnos puedan quedarse alegres con las actividades que planeamos para ellos, para ello si son pequeños les contamos un cuento incluyendo pintar algunos dibujos y si son grandes solo pintamos, tenemos que siempre buscar la cosa que más les agrade de acuerdo a su edad.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Semana 43

¿ De qué manera la organización influye en el desarrollo de una experiencia CAS?

En esta sesión nos reunimos en sala SUM. Lo primero que se hizo fue rezar como es de costumbre como inicio de sesión encomendando nuestros proyectos al señor. Posteriormente, la coordinadora comenzó a hablar un poco sobre la descripción y el desarrollo de cada proyecto CAS hasta el momento. Luego, cada uno se dirigió a sus respectivos proyectos.
Cuando nos dirigíamos a la movilidad, una compañera nos entregó nuestros fotochecks a cada uno para poder entrar por fin al hospital. En esta ocasión pudimos ir al hospital porque se había aprobado nuestra solicitud de ingreso ya que la mamá de nuestra líder se fue en la mañana al hospital para entregar el permiso e hizo todo lo posible para que lo aprobaran ese mismo día porque este trámite dura aproximadamente tres días.
Al llegar a la puerta del hospital tuvimos que esperar a la mamá de nuestra líder porque ella tenía el permiso de ingreso y sin aquello no podíamos entrar. Una vez que estuvimos con el guardián de la puerta principal, la mamá de nuestra de líder llamó al jefe de seguridad y el que estaba cuidando nos dejó entrar de manera rápido con tan solo ver a su jefe.
El jefe de seguridad nos llevó hasta el área de Pediatría que quedaba en el tercer piso del hospital, es allí donde una enfermera nos comenzó a explicar las habitaciones disponibles a las cuales podíamos ir y cuales no podíamos entrar por caso de seguridad del paciente ya que en nuestra ropa llevábamos bacterias que dificultaban su mejora de salud.
Una vez que nos dieron todas las indicaciones, nos paramos en frente de la primera habitación para en primer lugar planificar lo que le diríamos a los niños o las preguntas que le haríamos para saber sus preferencias con respecto a muñecos, dibujos, actividades que les guste a hacer, etc.
Lo primero que hicimos al entrar en la primera habitación así como en todas fue saludar, nos todos nos dirigimos a la primera niña y nos presentamos. Nuestra líder le explicó quienes éramos y lo que hacíamos allí, también le preguntamos que tenía y nos dijo movimientos involuntarios, posteriormente cada uno le hizo una pregunta a la niña pero la primera pregunta que nos conmovió a todos fue ¿Qué es lo quieres tener mientras que estas en el hospital?, ella nos respondió que quisiera a su familia a su lado ya que sus padres trabajan y solo la van a ver un rato, esa parte me rompió el corazón porque a quien no le gustaría que en esta situaciones tu familia esté contigo, además se le hizo otras preguntas como ¿ Cuál es tu libro favorito?, ¿Qué serie te gusta masa?, ¿ Cuáles son tus hobbies?, ¿ Que te gustaría hacer mientras que estas acá?, entre otras preguntas; mientras se hacían las preguntas uno iba escribiendo para colocar las preferencias de los pacientes, luego nos dirigimos al paciente que estaba compartiendo cuarto con ella quien también era una niña pero más pequeña y se hizo el mismo procedimiento, antes de despedirnos de ellas le regalamos un lapicero y una estampita. En la siguiente habitación, había un bebé de ocho meses con su mamá quien la estaba dando de comer, lo primero que hicimos fue presentarnos y explicarle nuestro, posteriormente le preguntamos a su mamá que le había sucedido al bebé y nos comenzó a explicar lo que le había sucedido, antes de irnos de esa habitación le dimos un lapicero y una estampita que en su reverso tiene una oración para que siempre se acordara de Dios quien es él que te ayuda en los momentos más difíciles. 
Posterior, nos dirigimos a la siguiente habitación donde había dos pacientes, primero nos fuimos a la niña de tres años que se encontraba con su mamá, a su mama nos presentamos y le explicamos lo que hacíamos allí, le preguntamos que le había su niña y nos comentó que se había caído de las escaleras y le había salido un hematoma en la cabeza, para ella le hicieron una operación, cuando nos terminó de contar le preguntamos si le podíamos hacer unas preguntas a su niña y nos dijo que si, como era muy pequeña le hablábamos despacio, le preguntamos su nombre, si le gustaban las muñecas y cuál era su favorita, cuál era su dibujo animado favorito, entre otras cosas. Al costado de la niña había un bebé de 3 meses quien en ese tiempo ha estado en el hospital debido a los problemas respiratorios que tiene y nos comentó que su bebita tenía que estar conectada a aire artificial, antes de retirarnos de la habitación a las dos mamás le entregamos un lapicero y una estampita. A partir de la siguiente habitación, nos dividimos en grupos de tres ya que faltaba poco para que terminara la sesión. En la siguiente habitación habían dos niños pequeños, los dos tenían un síndrome donde uno tenía el síndrome de Turner, le comenzamos preguntar a ambos padres de los dos pacientes y solo le dijimos que sus niños estarán en nuestras oraciones y que todo se mejorará .
En la otra habitación a la que fui, se encontraba un niño de 14 años junto a su mamá a quienes nos presentamos y le explicamos nuestro proyecto, le preguntamos lo que hijo tenía y nos dijo que tenía inflamada la garganta, el niño en un comienzo no quería hablar con nosotros pero después comenzamos a hablar con él, le preguntamos que le gustaba hacer y cuál era su deporte favorito, hubo un momento de oración donde se rezó la oración de la estampita para pedir la mejora del niño y que pronto se curará, antes de irnos le dejamos al niño un lapicero y la estampita, en el cual desde que le dimos el lapicero el niño se alegró y le dimos una hoja donde empezó a dibujar, este cambio del niño nos alegró ya que nos pudimos despedir de ellos dejando al niño feliz y con  mejor ánimo. 
La última habitación que nosotros visitamos estaba una niña quien se había fracturado el brazo manejando bicicleta, donde sus familiares estaban llorando pero en especial su padre quien estaba escondida por la camilla desocupada del costado, nos presentamos con su mamá y le explicamos a ella y su hija lo que hacíamos allí, su hija estaba triste y nuestra líder le comentó que ella siempre trataba de fracturarse el brazo y no podía, le explicó su experiencia y la niña pudo sacar una sonrisa.
Salimos del hospital y nos fuimos a la puerta de entrada, donde cada uno se fue por su cuenta, pero mientras que junto con dos compañeras esperábamos que nos recogieran comenzamos a planear la próxima sesión donde nuestra líder tenía que comprar crayolas, colores, traer impreso imágenes para pintar ya que llegamos a la conclusión que a todos los niños que se encontraban allí les gustaban pintar y dibujar.

Reflexión:

 La visita diagnóstica al hospital nos permitió tener una mayor visión de las actividades que podríamos nosotros realizar con los niños; la organización y la distribución nos permitió terminar de visitar a los pacientes y lograr tener una idea de lo que haríamos en nuestra próxima sesión.
Este proyecto nos permite tener una mayor perspectiva de la vida y lo difícil que puede ser cuando nos encontramos delicados de salud ya que nos dimos cuenta que estar en cama de un hospital puede ser muy aburrido y los niños quisieran hacer muchas cosas en vez de estar allí.
Los casos que padecían los niños nos conmovieron el corazón, junto a ello las respuestas que daban sobre qué es la que querían hacer mientras se encuentran o qué es lo que más deseaban mientras se encontraban hospitalizados, uno nos respondió que quería que sus familiares lo fueran a visar, o ponerse al día en el colegio, otros extrañaban jugar.
La alegría con la que se quedaban los niños en sus habitaciones transmitía asimismo la alegría hacia nosotros debido a que pudimos tener un diálogo con cada paciente y contarles algunas anécdotas.
La planificación previa genera una repercusión positiva en el desarrollo del trabajo y es importante para que cada uno de nosotros realicemos nuestras funciones con satisfacción, además una planificación previa en grupo hace que los alumnos se organicen con tiempo y puedan llevar todo lo planeado.