jueves, 26 de octubre de 2017

Semana 48: Día de regalos

Día: Viernes 20 de octubre

¿En qué medida una experiencia única puede cambiar la perspectiva en la manera que ves a la sociedad?

En esta sesión tuvimos la idea errónea de que era la última sesión de nuestro proyecto “Operación Sonrisas” debido a que en las siguientes semanas empezarían nuestros exámenes internacionales;por ello un día anterior nuestra líder se fue a comprar juguetes para los niños y bebés como carritos, muñecas y sonajas porque era parte de un recuerdo para ellos de nuestro maravilloso proyecto.
Para la sesión de este día, las actividades planificadas fueron las siguientes;se llevaron los dibujos para pintar junto con el tarro de colores, plumones y crayolas, los juegos de mesa como UNO el cual yo lo llevé, las oraciones impresas para rezar con cada padre de familia presente junto a sus niños(resultado 3).
Antes de entrar a la sala de pediatría nos pusimos los guardapolvos y algunos se colocaron las narices porque solo quedaban algunos; cuando ya estuvimos en el área de pediatría se hizo un conteo de todos los pacientes que habían en ese momento para poder hacer un mejor distribución de cuántas personas irían por sala y se reafirmó los grupos que conformarían cada equipo ya que solo se hicieron dos, para nuestra sorpresa habían una mayor cantidad de pacientes que en las sesiones anteriores el cual fue una dificultad posteriormente. El wachimán que cuidaba piso nos preguntó sobre porqué realmente hacíamos este proyecto o si era simplemente por obligación, por ello nosotros le explicamos que realizar este proyecto nació por voluntad de cada uno de nosotros poniendo en práctica la técnica de la risoterapia para poder así alegrar a los niños que se encuentran hospitalizados pero al mismo tiempo fortalecer la esperanza de cada familiar para una pronta recuperación del menor y por medio del trabajo en equipo que hemos realizado hasta ese momento el proyecto es un éxito.
Cada uno habrá entrado aproximadamente a 8 habitaciones donde en algunas de ellas habían 2 pacientes, y cada grupo dentro de la misma habitación nos repartimos aún más debido a la falta de tiempo que teníamos y con ello una limitante para  poder desarrollar en su plenitud las actividades programadas y la felicidad de cada niño por un momento.
Cuando empezamos a visitar a cada paciente les hacíamos en un primer instante las preguntas frecuentes como su nombre o que es lo que tenía o lo que le dijo el médico, pero cabe resaltar que antes de realizar estar preguntas leímos la oración que trata sobre la fortaleza y el ánimo para seguir adelante ya que hay una persona que nos necesita y junto a ello nunca hay que perder la fe ante todo, preguntando asimismo si era católico debido a que respetamos las diferentes religiones existente que cada ser humano adoctrine.
La primera habitación la cual fuimos era un niño y no jugamos con él solo rezamos la oración y tratamos de establecer una conversación para poder darle algunos dibujos para que pintara y le hicimos compañía y antes de retirarnos le dimos su obsequio el cual fue un carrito; él era el único paciente en esa habitación y estuvimos un largo rato con él. La habitación que estaba a su costado no podíamos entrar debido a que esa zona estaba aislada así que continuamos.
La siguiente habitación a la que fuimos nos dividimos en dos ya que habían dos pacientes en esa habitación; anteriormente todos nos dirigimos a  un solo niño ya que queríamos juagar con ella iniciamos con la oración y algunas palabras de nosotros, pero cuando íbamos a empezar a jugar uno la asesora nos envió con la bebita que estaba al costado para avanzar y el tiempo no nos gane es por ello que rezamos junto con su papá la oración matutina y le dimos algunas palabras de ánimo ya que esa misma lectura nos lleva a eso, posteriormente le preguntamos sobre la bebé y lo que le había sucedido, le  regalamos una sonajita la cual le saqué de su protector debido a que su papá le había dado con todo y empecé a jugar con ella haciendo sonar el juguetito y de esa manera se distraía y reía ya que trata aun así de sacarle una sonrisita y eso fue lo que pasó al final, la bebita se seguía riendo y no me quería ir, sin embargo teníamos que continuar con el resto de nuestras visitas.
La otra habitación a la cual entramos había una niña de 8 años y un bebito; primero todos nos dirigimos a la niña, nos presentamos con sus padres, rezamos, y tratamos de hacerles algunas preguntas, la niña en un comienzo era un  poco tímida así que le preguntamos si quería jugar con nosotros UNO y ella nos respondió que sí mas no sabía jugar para ello le explicamos de una manera muy breve, como era su primer partido jugando UNO le dijimos que escogiera a uno de nosotros para que sea su compañera durante el juego así que ella me eligió y mientras jugábamos yo le explicaba al mismo tiempo los pasos que tenía que seguir para que pudiera finalmente ganar la partida y así fue, el juego estaba tan entretenido que en ocasiones levantábamos la voz donde la señora que estaba al costado nos llama la atención por la bulla que podíamos lograr a hacer, el juego duró varios minutos y nos habíamos quedado mucho tiempo con la niña por eso la asesora nos dijo que ya nos retiráramos, en simultáneo de nuestra partida de UNO la líder unos minutos después habló con la señora que estaba a nuestro lado y le dio un regalito para su bebé que estaba durmiendo.
La posterior habitación a la que fuimos había una niña de cuatro años y un niño de doce que estaba dibujando, primero nos dirigimos a la niña que estaba con dos familiares con las cuales rezamos por el bienestar de su pequeña y le regalamos una Barbie que le gustó mucho;  mientras que otro grupo ya se encontraba con el niño dibujando y se quedaron con él.
Para la visita en las siguientes habitaciones nos quedaba muy poco tiempo así que nuestra líder nos hizo apresurarnos demasiado con los niños o bebés restantes; es por ello que como la mayoría era bebés solo nos presentamos con sus padres e hicimos una breve reflexión, entregándole un pequeño presente para que pudiera distraerse mediante su estadía en el hospital; y así fue con cada uno de los bebés restantes. Con respecto a los niños grandes que habían, un niño estaba durmiendo y sus padres no estaban así que solo le dejamos el regalo en su mesita con una notita; la otra niña que estaba en la subsecuente habitación cuando llegamos se había alegrado demasiado y se le veía con ánimo de jugar, sin embargo no lo pudimos hacer porque nuestra líder ya nos apresuraba para continuar, solamente rezamos con ella y conversamos un poquito, y al entregarle como regalo una Barbie se emocionó demasiado queriendo en ese instante jugar pero nosotros no podíamos porque teníamos una presión de continuar para acabar a tiempo.

Reflexión:

A lo largo de todas las sesiones sobre nuestro proyecto OPERACIÓN SONRISAS, he aprendido muchos cosas que en un comienzo desconocía donde creo que a cada uno nos ayudado a crecer como personas desde nuestra voluntad de hacer nuestro proyecto en el hospital y con los niños es algo donde todos desde un comienzo hemos estado de acuerdo por diferentes experiencias personales previas y con un deseo ardiente de sacarles una sonrisa a cada uno por los momentos difíciles que con tan solo estar allí lo es.
Nosotros creíamos que esta sería la última sesión de nuestro maravilloso proyecto pero no lo fue y de ello nos enteramos días después; sin embargo, en esta sesión cada uno dio lo mejor de sí mismos y  ver a los niños felices es una gran satisfacción personal debido a que nos dimos cuenta de que como grupo las cosas se direccionaban de la mejor manera y al mismo tiempo cumpliendo con nuestro objetivo planteado desde un comienzo.
La experiencia que estoy llevando hasta este momento es única e inolvidable debido a que me di cuenta que con pequeñas acciones puedes hacer un gran cambio en el cual tiene una repercusión en la sociedad, especialmente en los niños que se encuentras delicados de salud debido a que dedicar nuestro proyecto con ellos nos ayuda a entender diferentes situaciones las cuales no son lejanas a nuestro entorno y con ello nos involucra a aportar con un granito de arena; el cual me ha marcado para siempre ya que en futuro próximo pienso realizar un proyecto similar; de la misma manera OPERACIÓN SONRISAS me ha hecho descubrir que en el mundo hay niños enfermos que necesita la compañía de una persona para sentirse un poco mejor y pasar un agradable momento con cada uno de ellos tratándoles de sacarles una sonrisa es algo magnifico que perdurará en mí por siempre como una experiencia que me ayudará a construir nuevas metas y darle un poco más al sentido de mi propia vida.
Ver la sonrisa de un niño es satisfactorio y con los pequeños presentes que le llevamos en esta sesión se complementó aún más, ya que un regalo para cualquier niño es una alegría única propia de la edad el cual le permitirá desviar sus problemas y jugar con ellos cuando más lo necesiten en su casa o en su estadía en el hospital donde puede llegar a ser aburrido, tratando con nuestro proyecto cambiar la visión de un niño en un hospital y cómo puede tener un ánimo positivo cuando puede recaer a causa de una enfermedad.