Día: Viernes 20 de
octubre
¿En qué medida una experiencia única puede cambiar la
perspectiva en la manera que ves a la sociedad?
En esta sesión tuvimos la
idea errónea de que era la última sesión de nuestro proyecto “Operación
Sonrisas” debido a que en las siguientes semanas empezarían nuestros exámenes
internacionales;por ello un día anterior nuestra líder se fue a comprar juguetes
para los niños y bebés como carritos, muñecas y sonajas porque era parte de un
recuerdo para ellos de nuestro maravilloso proyecto.
Para la sesión de este día, las actividades planificadas fueron las siguientes;se llevaron los dibujos para pintar junto con
el tarro de colores, plumones y crayolas, los juegos de mesa como UNO el cual
yo lo llevé, las oraciones impresas para rezar con cada padre de familia
presente junto a sus niños(resultado 3).
Antes de entrar a la sala de
pediatría nos pusimos los guardapolvos y algunos se colocaron las narices
porque solo quedaban algunos; cuando ya estuvimos en el área de pediatría se
hizo un conteo de todos los pacientes que habían en ese momento para poder
hacer un mejor distribución de cuántas personas irían por sala y se reafirmó
los grupos que conformarían cada equipo ya que solo se hicieron dos, para nuestra
sorpresa habían una mayor cantidad de pacientes que en las sesiones anteriores
el cual fue una dificultad posteriormente. El wachimán que cuidaba piso nos preguntó
sobre porqué realmente hacíamos este proyecto o si era simplemente por
obligación, por ello nosotros le explicamos que realizar este proyecto nació
por voluntad de cada uno de nosotros poniendo en práctica la técnica de la
risoterapia para poder así alegrar a los niños que se encuentran hospitalizados
pero al mismo tiempo fortalecer la esperanza de cada familiar para una pronta
recuperación del menor y por medio del trabajo en equipo que hemos realizado hasta ese momento el proyecto es un éxito.
Cada uno habrá entrado
aproximadamente a 8 habitaciones donde en algunas de ellas habían 2 pacientes,
y cada grupo dentro de la misma habitación nos repartimos aún más debido a la
falta de tiempo que teníamos y con ello una limitante para poder desarrollar en su plenitud las actividades
programadas y la felicidad de cada niño por un momento.
Cuando empezamos a visitar a
cada paciente les hacíamos en un primer instante las preguntas frecuentes como
su nombre o que es lo que tenía o lo que le dijo el médico, pero cabe resaltar
que antes de realizar estar preguntas leímos la oración que trata sobre la
fortaleza y el ánimo para seguir adelante ya que hay una persona que nos
necesita y junto a ello nunca hay que perder la fe ante todo, preguntando
asimismo si era católico debido a que respetamos las diferentes religiones existente
que cada ser humano adoctrine.
La primera habitación la cual
fuimos era un niño y no jugamos con él solo rezamos la oración y tratamos de
establecer una conversación para poder darle algunos dibujos para que pintara y
le hicimos compañía y antes de retirarnos le dimos su obsequio el cual fue un
carrito; él era el único paciente en esa habitación y estuvimos un largo rato
con él. La habitación que estaba a su costado no podíamos entrar debido a que
esa zona estaba aislada así que continuamos.
La siguiente habitación a la
que fuimos nos dividimos en dos ya que habían dos pacientes en esa habitación; anteriormente
todos nos dirigimos a un solo niño ya
que queríamos juagar con ella iniciamos con la oración y algunas palabras de
nosotros, pero cuando íbamos a empezar a jugar uno la asesora nos envió con la
bebita que estaba al costado para avanzar y el tiempo no nos gane es por ello
que rezamos junto con su papá la oración matutina y le dimos algunas palabras
de ánimo ya que esa misma lectura nos lleva a eso, posteriormente le
preguntamos sobre la bebé y lo que le había sucedido, le regalamos una sonajita la cual le saqué de su
protector debido a que su papá le había dado con todo y empecé a jugar con ella
haciendo sonar el juguetito y de esa manera se distraía y reía ya que trata aun
así de sacarle una sonrisita y eso fue lo que pasó al final, la bebita se
seguía riendo y no me quería ir, sin embargo teníamos que continuar con el
resto de nuestras visitas.
La otra habitación a la cual
entramos había una niña de 8 años y un bebito; primero todos nos dirigimos a la
niña, nos presentamos con sus padres, rezamos, y tratamos de hacerles algunas
preguntas, la niña en un comienzo era un
poco tímida así que le preguntamos si quería jugar con nosotros UNO y
ella nos respondió que sí mas no sabía jugar para ello le explicamos de una
manera muy breve, como era su primer partido jugando UNO le dijimos que
escogiera a uno de nosotros para que sea su compañera durante el juego así que
ella me eligió y mientras jugábamos yo le explicaba al mismo tiempo los pasos
que tenía que seguir para que pudiera finalmente ganar la partida y así fue, el
juego estaba tan entretenido que en ocasiones levantábamos la voz donde la
señora que estaba al costado nos llama la atención por la bulla que podíamos
lograr a hacer, el juego duró varios minutos y nos habíamos quedado mucho
tiempo con la niña por eso la asesora nos dijo que ya nos retiráramos, en
simultáneo de nuestra partida de UNO la líder unos minutos después habló con la
señora que estaba a nuestro lado y le dio un regalito para su bebé que estaba
durmiendo.
La posterior habitación a la
que fuimos había una niña de cuatro años y un niño de doce que estaba
dibujando, primero nos dirigimos a la niña que estaba con dos familiares con las
cuales rezamos por el bienestar de su pequeña y le regalamos una Barbie que le
gustó mucho; mientras que otro grupo ya
se encontraba con el niño dibujando y se quedaron con él.
Para la visita en las
siguientes habitaciones nos quedaba muy poco tiempo así que nuestra líder nos
hizo apresurarnos demasiado con los niños o bebés restantes; es por ello que
como la mayoría era bebés solo nos presentamos con sus padres e hicimos una
breve reflexión, entregándole un pequeño presente para que pudiera distraerse
mediante su estadía en el hospital; y así fue con cada uno de los bebés
restantes. Con respecto a los niños grandes que habían, un niño estaba
durmiendo y sus padres no estaban así que solo le dejamos el regalo en su
mesita con una notita; la otra niña que estaba en la subsecuente habitación cuando
llegamos se había alegrado demasiado y se le veía con ánimo de jugar, sin
embargo no lo pudimos hacer porque nuestra líder ya nos apresuraba para
continuar, solamente rezamos con ella y conversamos un poquito, y al entregarle
como regalo una Barbie se emocionó demasiado queriendo en ese instante jugar
pero nosotros no podíamos porque teníamos una presión de continuar para acabar
a tiempo.
Reflexión:
A lo largo de todas las
sesiones sobre nuestro proyecto OPERACIÓN SONRISAS, he aprendido muchos cosas que en un comienzo desconocía donde creo que a cada uno nos ayudado a crecer como personas desde nuestra
voluntad de hacer nuestro proyecto en el hospital y con los niños es algo donde
todos desde un comienzo hemos estado de acuerdo por diferentes experiencias
personales previas y con un deseo ardiente de sacarles una sonrisa a cada uno
por los momentos difíciles que con tan solo estar allí lo es.
Nosotros creíamos que esta
sería la última sesión de nuestro maravilloso proyecto pero no lo fue y de ello
nos enteramos días después; sin embargo, en esta sesión cada uno dio lo mejor
de sí mismos y ver a los niños felices
es una gran satisfacción personal debido a que nos dimos cuenta de que como
grupo las cosas se direccionaban de la mejor manera y al mismo tiempo
cumpliendo con nuestro objetivo planteado desde un comienzo.
La experiencia que estoy
llevando hasta este momento es única e inolvidable debido a que me di cuenta
que con pequeñas acciones puedes hacer un gran cambio en el cual tiene una repercusión
en la sociedad, especialmente en los niños que se encuentras delicados de salud
debido a que dedicar nuestro proyecto con ellos nos ayuda a entender diferentes
situaciones las cuales no son lejanas a nuestro entorno y con ello nos
involucra a aportar con un granito de arena; el cual me ha marcado para siempre
ya que en futuro próximo pienso realizar un proyecto similar; de la misma
manera OPERACIÓN SONRISAS me ha hecho descubrir que en el mundo hay niños
enfermos que necesita la compañía de una persona para sentirse un poco mejor y
pasar un agradable momento con cada uno de ellos tratándoles de sacarles una
sonrisa es algo magnifico que perdurará en mí por siempre como una experiencia
que me ayudará a construir nuevas metas y darle un poco más al sentido de mi
propia vida.
Ver la sonrisa de un niño es
satisfactorio y con los pequeños presentes que le llevamos en esta sesión se
complementó aún más, ya que un regalo para cualquier niño es una alegría única
propia de la edad el cual le permitirá desviar sus problemas y jugar con ellos
cuando más lo necesiten en su casa o en su estadía en el hospital donde puede
llegar a ser aburrido, tratando con nuestro proyecto cambiar la visión de un
niño en un hospital y cómo puede tener un ánimo positivo cuando puede recaer a
causa de una enfermedad.
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