¿Cómo pintar un
dibujo o contar un cuento puede cambiar el estado de ánimo de una persona?
Nos reunimos en sala SUM como en todas las sesiones y
empezamos con una oración, posteriormente nuestra coordinadora de CAS nos dio
algunas instrucciones antes de dirigirnos cada uno a nuestros lugares de
ejecución de proyectos.
En esta sesión tuvimos que tener material preparado como las
hojas con diferentes dibujos para los niños, crayolas para regalarles, unos
depósitos para colocar colores, crayolas, plumones para que los niños puedan
pintar mientras que estamos con ellos.
Cuando llegamos al hospital lo primero que hicimos fue
colocarnos los guardapolvos y contar las habitaciones ocupadas para
distribuirnos, como en esta sesión solo habían seis integrantes nos distribuimos
tres y tres, el primer equipo entró a la primera habitación, nosotros teníamos
que entrar a la siguiente pero estaba cerrada; así que continuamos y la
habitación a la cual entramos eran bebitos así que en primer lugar nos
presentamos a sus padres, comunicándoles sobre nuestro proyecto y les hicimos
como preguntas como qué tiempo tenían en el hospital y qué tenían sus hijos,
como los bebés no pueden pintar solo rezamos una oración que habíamos llevado
pidiéndole por la pronta recuperación de su niño, por ello les entregamos las
oraciones para que continuaran pidiéndole a Dios por la recuperación de sus
hijos y que nunca pierdan las esperanzas. Cuando terminamos con esa habitación
nos dirigimos a otra donde había un niño de 2 años, por ello nos presentamos
con su madre, oramos por la salud de su hijo y le hicimos las mismas preguntas
que a los anteriores padres, como era un niño más grande le peguntamos a su
mamá si ya pintaba y nos contestó que sí, por eso le regalamos un paquetito de
crayolas y le dimos unas hojitas para que pudiera pintar y como iban a revisar
el doctor al niño nos tuvimos que retirar.
En la siguiente habitación a la que
fuimos encontramos a la misma niña que se había fracturado el brazo y nos
volvimos a presentar, ella se encontraba mucho mejor a lo que había estado la
semana pasada, en un primer instante le contamos un cuento entre los tres y
cuando terminamos le hicimos preguntas sobre él como cuáles eran los
personajes, el mensaje que daba el cuanto y nosotros mismos también dimos un
pequeña reflexión sobre la historia, luego le preguntamos si quería pintar y
nos dijo que sí; entonces jalamos la mesita que había en la habitación hasta su
camilla, sacamos el depósito con todos los colores, crayolas y plumones, le
mostramos algunos dibujos para que ella escogiera y comenzó a pintar mientras
pintaba la niña conversábamos con ella, y antes de irnos le regalamos algunos
dibujos con crayolas para que se despeje un rato mientras se encontraba en el
hospital.
Cuando pensábamos que habíamos acabado nos dirigimos a las primeras
habitaciones, y nos dimos cuenta que la puerta que había estado cerrada
anteriormente, estaba abierta y se encontraba un niño de 11 años, por ello le
preguntamos a su mamá si nuestros compañeros ya habían ingresado y nos contestó
que no, es por ello que ingresamos y nos presentamos, le comunicamos sobre
nuestro proyecto y conversamos con la señora, ella nos comentó que su hijo
mucho se enfermaba y que faltaba mucho a clases por ello su hijo repitió el año
dos veces contando este año, el niño en un comienzo no hablaba mucho y le
mostramos algunos dibujos para que escogiera cuál quisiera pintar así que
volvimos a sacar el depósito con los colores y se lo prestamos mientras que el
pintaba le hacíamos algunas preguntas que en ocasiones no nos quería responder,
pero al final nos comenzó a hablar y le preguntamos qué le gustaría que le
trajéramos para que se sintiera mejor y nos comentó que le gustaba jugar play
por ello, un compañero le prometió si es que continuaba la próxima semana él
traería su play así que fue a sacar permiso para que lo pudiera ingresar en la
próxima sesión, mientras tanto el niño había dejado de pintar ya que el mismo
compañero que le hizo una promesa le prestó su celular para que jugara su
videojuego favorito, antes de irnos le dejamos unos cinco dibujos y las
crayolas ya que nos dimos cuenta que le encanta pintar y que lo hacía bien. Con
este último niño terminamos la sesión de ese día, todos compartiendo un momento
con ese niño.
Reflexión:
Como en cada sesión uno aprende cosas nuevas, ya que podemos
ver distintas realidades donde algunos pacientes de la semana anterior ya no
estaban mientras que otros continuaban. Desde el momento de ingresar a una
habitación no sabemos exactamente si el niño puede hacer la actividad que
planeamos ya que en el hospital podemos encontrar todo tipo de enfermedades,
también si eran muy pequeños solo hablábamos con los padres y orábamos con
ellos, la oración para mí se ha vuelto un medio de reflexión ya que cada
palabra que está escrita en la oración selecciona de una manera te da ánimos de
continuar y afrontar las dificultades, es un modo de fortaleza para esos padres
que sufren al ver a sus hijos así aunque no lo expresen y esas palabras que
podemos transmitir son de aliento para una lucha de cada día.
Además, nos dimos cuenta de cómo una acción y decisión puede
cambiar el ánimo de un niño ya que el último niño a quien todos terminamos
visitando, nos dimos cuenta del gran cambio que dio en minutos ya que en un
comienzo nos hablaba muy poco y terminó hablándonos de manera contento, ya que
quería que le dejáramos más dibujos pero también al estar jugando su videojuego
favorito se alegró bastante y su actitud cambió. Cada paciente a los cuales
visitamos reacciona de manera diferente y siempre buscamos que antes de irnos
puedan quedarse alegres con las actividades que planeamos para ellos, para ello
si son pequeños les contamos un cuento incluyendo pintar algunos dibujos y si
son grandes solo pintamos, tenemos que siempre buscar la cosa que más les
agrade de acuerdo a su edad.
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